lunes, 30 de marzo de 2009

Modelo Médico Hegemónico

Una de mis grandes preocupaciones en la vida es hacerle entender a la gente que las cosas fueron construidas alguna vez, que no siempre fueron como son. Un ejemplo hermoso es el del Modelo Médico Hegemónico de Menéndez, que ha caracterizado a la medicina en occidente desde, por lo menos, principio de siglo. Esta medicina sería:

  • Biologicista: somos un cúmulo de células u órganos, poco más.
  • Ahistórica: no importa que “rompió” a la persona, está rota y punto.
  • Individualista: La enfermedad está en la persona, la sociedad no tiene nada que ver, ergo, se trata a la persona.
  • Asistencialista: la persona se enferma, el médico la cura. La prevención y la educación son cosas que hacen los periodistas o los profesores.
  • Relación médico-paciente asimétrica: ÉL estudió 9 años y lo sigue haciendo. vos sos ignorante. Callate y tomá las pastillas.
  • Medicalización de problemas: si hay algún problema es enfermedad. Las enfermedades se solucionan con pastillitas. Fácil: un problema + una pastillita: felicidad.
  • Concepción de salud enfermedad dicotómica: una persona está sana o está enferma, no hay punto medio.

Si bien en los médicos actuales se está despertando cierta conciencia, los PACIENTES (el que se queda quieto mientras lo curan) no cuestionan esto. Quizás se deba a que los médicos todavía no se resignan a admitir que no son dioses y por eso se resistan a transmitir una concepción diferente de la medicina a aquellos que aún los idealizan. Pero también es probablemente injusto decir que las personas no critican este monstruo. Se puede decir que esta protesta está implicita en la vuelta de mucha gente hacia la medicina alternativa (sobre la que quizás hable en algún otro momento) y en la reticencia que muestran a ir a una consulta.

miércoles, 18 de marzo de 2009

El dilema de la hoja en blanco

Llega el momento de escribir una nueva entrada para el blog. Me siento frente la pc… y nada. Bueno, ya se me ocurrirá algo, pienso. Navego por la web para despejar la mente y esperar que en el transcurso del viaje algo aparezca, algo que despierte mis sentidos o active mi memoria.
Reflexiono sobre todos aquellos que pasaron por la misma situación en la que me encuentro. Ni remotamente reconfortante.
Me devano los sesos tratando de recordar algo me empuje, en las interminables discusiones y charlas que tuve durante todos estos días, pienso en los lugares a donde fui y las cosas que vi. No parece suficiente…
Mmm…. El tiempo sigue corriendo y entre las cosas que tengo abiertas titila debajo de la pantalla el cartel que dice “Documento 1”… produce cierto pavor…me persigue…me busca…quiere que lo abra para mirar de nuevo mi cara de nabo y riese y apuntarme con el dedo y gritarme…”Jaja, no se te ocurre nada”(al mejor estilo Nelson).
Es este! Es este el momento que todos vemos en el cine, cuando el artista se encuentra embotado, apesadumbrado, presionado y dopado hasta la medula con café, es justo el momento previo a la gran revelación de su vida y crea la obra para la que su vida estaba destinada!!....
Nop, igual, nada, de mi cabeza no sale nada. ¿Es capaz el escritor de llenar su hoja en blanco cuando la inspiración realizó una suerte de conspiración?.
Si!, si se puede! Si Piti pudo, yo también puedo! Con Mozart de fondo empiezo a balbucear frente al intimidante vacío. Y comienzan a escurrirse entre las tonteras sin sentido las palabras que luego corren como una estampida de toro digna de San Fermin. ¡Al fin luego de muchas trabas lo estoy haciendo!
Entonces me digo “no será esta la vez en la que escriba algo genial, que rompa el molde, pero tampoco me va la vida en ello”. Releo lo que acabo de escribir, y algo ya tengo. Creo que por lo menos logré espantar por hoy el temor de la hoja en blanco y escribir algo para ustedes.


Amateurs look for inspiration; the rest of us just get up and go to work
Chuck Close (pintor)

viernes, 6 de marzo de 2009

Del “Master”

No es que sea la primera vez que lo escucho ni mucho menos. Pero el otro día el tachero me saludo: “Chau, master”. Y me puso a pensar. Es un caso muy curioso de una especie de hibridación que no sabría decir a ciencia cierta de donde viene.
Para los que no lo saben, la palabra inglesa “master”, puede ser traducida como “maestro”, pero sólo en ciertas ocasiones y con bastante esfuerzo, aunque es la palabra que generalmente eligen los traductores. Otra posibilidad es traducirla como “amo”, pero tampoco convence. Lo que sucede es que no implica (necesariamente) propiedad del otro, al menos no en el sentido que lo entendemos nosotros usualmente, como mascota y amo. También se refiere en un sentido académico, al experto en un determinado campo. Es una de esas ideas tan difíciles de transmitir a otra cultura (como explicar a alguien de ciudad porqué en San Francisco hacemos la vuelta del perro el sábado a la noche permanentemente en las 3 cuadras de centro que tenemos). Supongo que lo mejor que puedo hacer es explicarlo como una mezcla de jefe, maestro y guía en lo que sería nuestra semántica argentina.Pero lo que resulta muy curioso, es que ¡es precisamente en ese sentido (semántico y de manera metafórica) en el que los que no conocen inglés usan esta palabra! Y es también interesante que cuando lo intercambian con “maestro” (porque dan por sentado que son palabras perfectamente intercambiables) lo utilizan en el mismo sentido (semántico y de manera metafórica). Que loco. ¿Cómo habrá tenido lugar esa “osmosis” (¿¿??) cultural?.
RESOLVIDO!! ES UN CASO DE TRANSLITERACIÓN!! QUE GOOD FRIENDS NI QUE OCHO CUARTO.