Una de mis grandes preocupaciones en la vida es hacerle entender a la gente que las cosas fueron construidas alguna vez, que no siempre fueron como son. Un ejemplo hermoso es el del Modelo Médico Hegemónico de Menéndez, que ha caracterizado a la medicina en occidente desde, por lo menos, principio de siglo. Esta medicina sería:
- Biologicista: somos un cúmulo de células u órganos, poco más.
- Ahistórica: no importa que “rompió” a la persona, está rota y punto.
- Individualista: La enfermedad está en la persona, la sociedad no tiene nada que ver, ergo, se trata a la persona.
- Asistencialista: la persona se enferma, el médico la cura. La prevención y la educación son cosas que hacen los periodistas o los profesores.
- Relación médico-paciente asimétrica: ÉL estudió 9 años y lo sigue haciendo. vos sos ignorante. Callate y tomá las pastillas.
- Medicalización de problemas: si hay algún problema es enfermedad. Las enfermedades se solucionan con pastillitas. Fácil: un problema + una pastillita: felicidad.
- Concepción de salud enfermedad dicotómica: una persona está sana o está enferma, no hay punto medio.
Si bien en los médicos actuales se está despertando cierta conciencia, los PACIENTES (el que se queda quieto mientras lo curan) no cuestionan esto. Quizás se deba a que los médicos todavía no se resignan a admitir que no son dioses y por eso se resistan a transmitir una concepción diferente de la medicina a aquellos que aún los idealizan. Pero también es probablemente injusto decir que las personas no critican este monstruo. Se puede decir que esta protesta está implicita en la vuelta de mucha gente hacia la medicina alternativa (sobre la que quizás hable en algún otro momento) y en la reticencia que muestran a ir a una consulta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario