Cansada de ver en la tele, en la radio, en las revistas, en los noticieros, en los malditos programas de chimento, y escuchar discutir una y otra y ooootra vez en las reuniones familiares voy a hablar de las tribus urbanas.
Es alarmante ver como periodistas reconocidos hablan sin saber del tema, y dicen cosas como: “ese nuevo termino con el que se denominan a las nuevas generaciones de grupos, como las tribus urbanas”; no me extraña lo mismo de Doña Clelia que no tiene mas que hacer que chusmear en ruleros sobre los “descarriados adolescentes de hoy”, pero de los comunicadores y periodistas espero mas.
En primer lugar, es sabido que Tribus Urbanas es un termino que lo empleó por primera vez el sociólogo francés Michel Maffesoli en 1944!!, así que nuevo no es.
En segundo lugar, pertenecer a una tribu urbana no implica que seas: masoquista, drogadicto (¡cómo les gusta relacionar esta palabra en toda actividad que no entiendan/conozcan!), o medio lelo (aunque a decir verdad muchos lo aparenten), u otros adjetivos descalificativos.
Simplemente y desde siempre los adolescentes han buscado agruparse según sus gustos e intereses, separándose de mamá y papá, para comenzar a conformar una identidad como individuos creciditos (y es sano que sea así!). Segun Maffesoli serían grupos fundados en una comunidad de emociones (o sea que se conmueven o encuentran interés con las mismas cosas) que socializan usando los mismos códigos (estéticos y lingüísticos), tienen las mismas costumbres y frecuentan los mismos lugares. Observando el grupo, conforman una masa lisa y uniforme, pero en comparación con el resto de la sociedad son “diferentes” o “especiales”. En resumen las tribus reúnen a jóvenes que comparten espacios similares y se comunican a través de los mismos códigos estéticos, se visten parecidos, hablan parecidos y sobre todo escuchan la misma música.
A mi entender los factores por los que son novedad es por el tipo de actividad que los comulga (inaudita para la gente mayor a 18 años). Ya no adoptan estereotipos o tics de las bandas o grandes movimientos del rock (como en los 60’s o 70’s) sino de Internet y de todo tipo de dispositivos, como los celulares, cámaras digitales o MP3, que se han convertido en imprescindibles en sus vidas “alternativas”.
Ese supuesto “nuevo lenguaje” (que consultando a especialistas, no lo consideran así) que es característico de los usuarios de Internet: abreviaciones, escriben como les suenan las palabras (cabe decir pobrísimo acervo de vocablos!) y como olvidar a las consabidas caritas o emoticones (que aportarían contenido emocional a la transmisión del mensaje). Las condiciones propias del medio, como la inmediatez, fomentan en los usuarios la innovación de ciertos códigos que terminan constituyéndose en estandartes y una herramienta más del grupo para diferenciarse.
La trivial y frívola actividad de subir fotos a Internet ha avivado la rivalidad frente a otros grupos de jóvenes que repudian tal postura, o no poseen tales medios, siendo esta una actividad que marcaría una supuesta diferencia social entre los grupos, despertando la polémica que inunda los medios.
Estas no son las únicas características que nuclean a los jóvenes modernos y ciertamente no todos comparten las mismas. Acá va una lista de algunas “razas” que podemos encontrar por ahí, que pueden ayudar a identificar a los “nuevos especimenes”:
Artesanas: o hippies de fin de siglo. Son aquellos que habitan las ferias artesanales.Punks: una tribu que data de los fines de los 70’s y que aun persisten. Se caracterizan por acompañar su estética por un discurso político claro (aunque a muchos solo les guste “ser rebeldes” y no estoy segura que entiendan qué implica realmente).
Skins heads; los hay de variadas vertientes políticas, aunque los más conocidos son los más violentos.
Rastas: deben su nombre a esa especie de trenzado que llevan en el cabello. Sus orígenes los vinculan a Haille Sellaseis el último emperador de Etiopía que es considerado como Dios hecho hombre por los miembros del movimiento. Sin embargo, no todos los rastas que observamos se identifican con dicho origen. Estos escuchan musica reggae, gustando de festivales al aire libre.
Chetas o Pelolais: (para mi) no son una tribu en realidad sino que son identificadas como tal por otros por su estética: rubias, delgadas, altas, con una larga melena lisa. Al estilo Paris Hilton o las lolitas de Patito Feo. ¿La nueva generación de clones de la Barbie?
Floggers: dícese del individuo que posea una membresía en Metroflog, Fotolog, Facebook, etc,etc. Actividad principal: subir fotos a la Web, compartir (o chusmear) flogs de otros contactos y siempre tienen la urgencia que se les comenten los post.
(tambien Pokemones en Chile, donde se enfrentan a las Pelolais): con cortes de pelo estrambóticos, tanto que dan la impresión de usar una cortadora de pasto como almohada. Parecidos a los Emos.
Escuchan música electrónica y han desarrollado una peculiar manera de bailarla llamada Electro. Visten de manera colorida (de chupines y zapatillas de lona). Son los “nativos digitales”.
Emos: se diferencian de los Floggers por poseer una “sensibilidad especial”. Pretenden la supremacía de los sentimientos y las emociones y son devotos del grupo My Chemical Romance. Visten colores menos llamativos. Confundidos con los Goticos.
Góticos: es un movimiento subcultural que empezó en el Reino Unido entre finales de los ’70 y mediados de los ’80¸ una derivación del Post-Punk. De la literatura de terror y películas de horror toman su estética e inclinaciones. Escuchan death rock, comparten una apariencia “dark” u “oscuro”. Algunos se disfrazan de vampiros y hasta alardean de beber sangre los fines de semana (muy depre).
Veganos: El veganismo es una filosofía y un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales. Nada de asaditos y pro – manufacturas sintéticas.
Metaleros: escuchan Heavy Metal, de pelos largos, es usual que vistan remeras de bandas de los 70’s - 80’s o del under y mueven la cabeza frenéticamente.
Regaetoneros: el reggeton es su pasión y practican el perreo. Si no sabe lo que es consulte con la televisión barata de aire y seguro que encuentra explicación.
Hip Hoperos; visten ropa ancha, son re-machos y bien-hembras y por supuesto bailan hip-hop.
Cumbieros: protagonizan el River-Boca de las tribus con los Floggers y parecidos. Escuchan música tropical y/o cumbia (sus letras hacen referencia a las "villas miserias" o barrios populares de pocos recursos económicos, las vivencias de los que habitan esos lugares, etc.). Son usuarios de una jerga especial, siendo esta no originaria de las nuevas tecnologías sino por una especie de neo-lunfardo que se practica en las calles de Buenos Aires (varia según la región). De esta se desprenderían otras sub-tribus según el tipo de cumbia que escuchen o de la región en la que se encuentren (cuarteteros, cumbia romántica, cumbia santafesina, cumbia latina, cumbia rapera brasileira, y demás.)
Otakus: fanáticos de la animación japonesa (un caño!). A veces se disfrazan de personajes de dicha animación (los llamados Cosplay).
Freaks (o Freakys, Frikis, Freekis y tantas otras deformaciones del español): proviene del ingles freak: extraño, extravagante o estrafalario. Esta expresión tiene muchas variantes, la mas aceptada es una persona muy interesada en un tema en particular; otro significado de la palabra, puede ser una persona considerada inusual por su forma de comportarse, aspecto o pensamiento (eso también lo somos :P). Relacionado a infinidad de temas: la informática, la filatelia, los videojuegos, los cómics, las películas, los libros y las series de ciencia ficción, de fantasía, de manga o de anime y con los juegos de rol y con estilos de música tales como el metal, y a muchas aficiones a temas alternativos, con gustos específicos y desmesurados (XD).
Hay más pero me cansé. Estas son las mas conocidas. Que sirva para informar a la población adulta de que no hay nada de malo en formar parte de alguna de estas agrupaciones, que es bueno que los adolescentes se desprendan de su lado y formen amistades, y también para que sepan que sus hijos están expuestos a determinadas influencias, que no es para asustarse y que bien pueden mejorar la comunicación con ellos si saben de que hablan cuando dicen lo que dicen.
sábado, 27 de diciembre de 2008
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Show me how to live: El llanto del hombre postmoderno
Audioslave fue una banda fabulosa, sin duda, y este single me hizo su fanático. Siempre lo consideré como un cuestionamiento a Dios, aunque también puede ser la protesta de una especie de Frankenstein, o quizás incluso la comparación del hombre mismo con el personaje de Mary Shelley. Pero hace poco, tuve uno de esos insight que sólo le pueden llegar a uno mientras está en el baño, y pensé en lo bien que este tema representa el sufrimiento del hombre actual.
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And with the early morning dawns
Moving right along
I couldn't buy an eye full of sleep
And in the aching night, under satellites
I was not recieved
Built with stolen parts
A telephone in my heart
Someone get me a priest
To put my mind to bed
This ringing in my head
Is this a cure or is this a disease?
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¿Nacimos durante algún comienzo, algún amanecer? Quizás al comienzo del fin. Somos “post” mas que nada. Los que aparecimos cuando ya todo había caído, terminado. Caímos al amanecer, pero la noche anterior hubo fiesta, así que tenemos que soportar la resaca, sin haber bebido.
Y no podemos pegar un ojo, pero no sólo por la inercia que nos impone el mundo, sino porque no tenemos ninguna pertenencia. No somos recibidos por nadie. Somos la generación de huérfanos por excelencia, sin padres, patria o credo.
Armados con partes robadas, un chasis de idealismo (pintado con romanticismo gris, como no), vidrios polarizados de nacionalismo y xenofobia, ruedas enormes de utilitarismo (para pasar por encima lo que sea) y el motor (que parece de avión) de nihilismo. Esta aberración de vehículo tiene el comercial nombre de “Zíniko”.
Algo suena en nuestro interior (¿angustia existencial?), algo que nos incomoda. Necesitamos algo que lo aplaque. ¿Algo espiritual? ¿New Age? ¿Iglesia Universal del Reino de Dios? Lo que venga si existe la posibilidad de que funque. Porque este sonido no debe ser una cura, debe ser una enfermedad.
Y no podemos pegar un ojo, pero no sólo por la inercia que nos impone el mundo, sino porque no tenemos ninguna pertenencia. No somos recibidos por nadie. Somos la generación de huérfanos por excelencia, sin padres, patria o credo.
Armados con partes robadas, un chasis de idealismo (pintado con romanticismo gris, como no), vidrios polarizados de nacionalismo y xenofobia, ruedas enormes de utilitarismo (para pasar por encima lo que sea) y el motor (que parece de avión) de nihilismo. Esta aberración de vehículo tiene el comercial nombre de “Zíniko”.
Algo suena en nuestro interior (¿angustia existencial?), algo que nos incomoda. Necesitamos algo que lo aplaque. ¿Algo espiritual? ¿New Age? ¿Iglesia Universal del Reino de Dios? Lo que venga si existe la posibilidad de que funque. Porque este sonido no debe ser una cura, debe ser una enfermedad.
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Nail in my hand
From my Creator
You gave me lifeNow show me how to live
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Las uñas (o clavos) a las que se refiere, ¿salen de nuestras manos o están clavadas en ellas? Ambamente creo yo. Matamos y nos suicidamos. ¿Es mejor una o la otra? ¿Es mejor rápido o lento? ¿Qué veneno es mejor? ¿Alcohol? ¿Grasas? ¿TV? ¿Nicotina?
¡No lo sabemos! ¿Pero de quién es la culpa? Fuimos creados. Si me diste la vida, ¡¡Enseñame a vivir!! ¡¡¡Tenés que hacerlo!!! No se puede vivir así. Por.. favor...
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And in the after birth
On the quiet Earth
Let the stains remind you
You thought you made a man
You better think again
Before my role defines you
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Porque todo parece estar en calma, pero solo es aparente. El silencio esconde un terror mudo, de manchas ominosas que gritan con un sonido ronco y gutural. Y dicen que el haberme creado, no te hace creador, que haberme dado la vida, no te hace mi padre, que el que no te pueda ver, no te hace mi dios y que el haberme “educado” no te hace cultura.
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And in your waiting hands
I will land
And roll out of my skin
And in your finals hours
I will stand
Ready to begin
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Y a tus manos llegaré, y con suerte escaparé de la prisión de piel que me hace tuyo. Trascenderé, me haré algo más que un hombre, tal vez un recuerdo, con suerte una idea o un deseo. Esa es mi esperanza. Esa es mi posibilidad de redención. Y tal vez en ese momento pueda verte envejecer y morir. Y festejaré tu finitud. Y cuando ya no existas, tal vez entonces, pueda volver a empezar.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Los números redondos
El otro día fui a comprar DVDs y le pedí al tipo 7 de estos, 13 de aquellos y 6 de esos. El pelado me dijo: "Siempre lo mismo vos, nunca me pedís 1 o 10, siempre esos números raros". Dentro de las 100 cosas que odio de la gente normal, la afición a los "números redondos" (cualquier cosa que sea eso), ocupa un lugar privilegiado. Y es que en la naturaleza no están: 21 pares de cromosomas, 365 días (y 6 horas!!!!, para hacerlo mas feo) tiene el año, 4 son los Jinetes del Apocalipsis, 3 los mosqueteros (que en realidad son 4) y 12 temas tiene el album "Life" de Ricky Martin. Mas claro imposible!!! Es una mentira enorme eso de los números bonitos!! Así que nadie me rompa las pelotas si quiero pedir $1, 40 de criollos, citar a alguien a las 16:49 a tomar mate o jugar Futbol 8. He dicho.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Caudillos de ojos rasgados
Al mencionar la palabra “anime” vienen a mi mente (conciente… creo) series que han hecho mella en el público infanto-argentino (latinoamericano en general). Indudablemente salen a colación: los archi-famosísimos Dragon Ball (un caño!), Pokemon (sino hay nada mejor...), Los caballeros del Zodiaco (aguante Aioria!) y Los Supercampeones (“anotaré aunque me rompa la pierna”), por mencionar algunos. Sin embargo esto da cuenta de la idea general que tienen del anime quienes no conocen el género en profundidad. Entienden que éste trata de temas pueriles, hecho para un público infantil y con tramas que hablan de guerras mágicas (Sailor Moon), bichitos raros (Pokemon) o las tienen por series interminables (no quiero ni contar los capitulos de las hasta aquí mencionadas) con personajes que se la pasan a los gritos, dando saltos de 5 metros, ultragolpes e hiperpatadaszarpadazasenpulenta. Antes de que se me malentienda, aclaro que no critico estas series, yo las vi, y disfrute de ver a Sailor Moon dar vueltas y vueltas con su bastón de Luna repartiendo golpes… lo que me jode es que no indaguen un poco mas para darse cuenta de que Pikachu no es una representación ni general ni acabada de lo que es el Anime.
Ello no puede estar más lejos de la verdad. Este genero abarca infinidad de temas: los hay de acción y aventuras (los mas populares en Latinoamérica), magia, ciencia ficción, los que tocan temáticas tan diversas como la soledad, el miedo a ser herido, las exigencias a las que nos somete el mundo y problemas familiares (si alguien entendió el final de Evangelion por favor deje un comentario aclarador :P), los hay socio-culturales e históricos, etc (y no olvido soundtracks que te conmueven hasta los huesos).
Aquí es donde quiero detenerme. Repasando los animes que he visto me he dado cuenta de la complejidad conceptual de los argumentos, poseen un estilo de narración que permite el desarrollo de historias de forma no lineal, permitiendo aproximar al espectador a las diferentes y muy complejas lecturas de un mismo relato, implicando distintos niveles de valoración/ apreciación.
Viendo animes como Samurai Champloo, Rouroni Kenshin, Shigurui (!!!) somos testigos de las historias de personajes muy genuinos y humanos, que bien hubieran podido existir en la vida real, abordadas desde la más finísima calidad artística. Pienso entonces en la sociedad japonesa, y como logran plasmar en sus creaciones culturales aquello que los hace tan únicos. La forma de ver la vida, el tiempo, como rescatan su pasado e interpretan su futuro, como se piensan como pueblo. La sociedad japonesa se caracteriza por ensalsar valores como el patriotismo, la lealtad a sus costumbres y creencias, y rescata dichos valores en sus manifestaciones artísticas y culturales, lo que es de elogiar y representa una lección de la que se puede aprender.
Se me ocurre como ejemplo Barefoot Gen, un anime que trata (y sin pelos en la lengua) de la tragedia de la bomba atómica en Hirosihima y Nagazaki, vista a través de los ojos de una niña de 6 años y su hermano. Debo admitir que no la he visto completa pero los fragmentos con los que me tope fueron lo suficiente para poder ejemplificar con ella. En ella se trabajan aspectos sociales del periodo de pos-guerra y las imágenes son impactantes (y uno que cree que las batallas de Seiya son violentas). Esta discutida (por su explicito contenido) creación posibilita contender entre diferentes pareceres frente a la temática, lo que aviva el interés y la revisión sobre los hechos en los que se enmarca la historia. Esta visto que el anime no es solo lo que ronda en el imaginario popular argentino y no es para sorprender que existan series que traten temas de esta indole….
En este sentido, así como hay series, películas y/o novelas que tratan temáticas de interés social en profundidad, de sucesos que conmovieron al mundo (cuantas películas hay de la segunda guerra mundial?), las hay de temas complejos o temas que invitan a la reflexión… etc… es exactamente lo mismo con el anime.
Y entonces, me brotó una idea como Atena en la cabeza de Zeus. Le pedí a un amigo que me diera con un hacha en el marote y salió: ¿Por qué no hacer un anime que trate de un fragmento de la historia nacional?.
Se me ocurre entonces el desarrollo animado de la apasionante época de caudillos, la profundidad y multiplicidad de relatos de personas y personajes del periodo, la calidez de los mismos, los múltiples niveles desde los cuales se pudiera apreciar el relato. O bien pudiera ser una revisión del periodo de la independencia. O las crónicas de los héroes / próceres nacionales. O las memorias de habitantes de las pampas durante la revolución de mayo. QUE FLASH!!!!!!!
Clásica, conservadora o revisionista, podría bien no pertenecer en particular a alguna línea de la historiografía argentina. Y si tuviera una inclinación, mejor aun, ya que despertaría el debate y el análisis de la obra. El anime tiene la plasticidad suficiente para poder abordar una historia con personajes cautivantes y polémicos como los propuestos, da la posibilidad de poder leer “entrelineas” una trama, de reflejar la riqueza de texturas y matices que la propia historia aporta y a la vez cautivar de manera tal que la historia nacional pueda ser vivida en la piel de niños, jóvenes, y por que no adultos en el siglo XXI.
Seria una forma diferente de aproximarse a la historia, de manera dinámica, entretenida, pero a la vez compleja y por que no, rica en polémicas. Seria un incentivo para avivar el interés de la historia argentina en una población que ya fue conmovida y atrapada por el género del anime hace tiempo y que aceptaría con brazos abierto una propuesta de este estilo. Constituiría una nueva forma de explorar artísticamente el pasado de la Argentina (y sin dudas original). Porque si bien, al principio, se entendería estar orientada al público joven, seria un llamado a las generaciones adultas a experimentar otro tipo de entretenimiento (es una pena que se pierdan de algo tan bueno solo por prejuicios o desconocimiento). Y por ser nuevo en el mercado argentino posibilitaría que el elemento sorpresa oficie de disparador para futuros emprendimientos.
NO, SI VENDO LA IDEA, ME HAGO MILLONARIO!! Y PODRÍA IR CANTANDO POR LA CALLE: “EL DINERO NO ES TODO, PERO COMO AYUDA……”
Ello no puede estar más lejos de la verdad. Este genero abarca infinidad de temas: los hay de acción y aventuras (los mas populares en Latinoamérica), magia, ciencia ficción, los que tocan temáticas tan diversas como la soledad, el miedo a ser herido, las exigencias a las que nos somete el mundo y problemas familiares (si alguien entendió el final de Evangelion por favor deje un comentario aclarador :P), los hay socio-culturales e históricos, etc (y no olvido soundtracks que te conmueven hasta los huesos).
Aquí es donde quiero detenerme. Repasando los animes que he visto me he dado cuenta de la complejidad conceptual de los argumentos, poseen un estilo de narración que permite el desarrollo de historias de forma no lineal, permitiendo aproximar al espectador a las diferentes y muy complejas lecturas de un mismo relato, implicando distintos niveles de valoración/ apreciación.
Viendo animes como Samurai Champloo, Rouroni Kenshin, Shigurui (!!!) somos testigos de las historias de personajes muy genuinos y humanos, que bien hubieran podido existir en la vida real, abordadas desde la más finísima calidad artística. Pienso entonces en la sociedad japonesa, y como logran plasmar en sus creaciones culturales aquello que los hace tan únicos. La forma de ver la vida, el tiempo, como rescatan su pasado e interpretan su futuro, como se piensan como pueblo. La sociedad japonesa se caracteriza por ensalsar valores como el patriotismo, la lealtad a sus costumbres y creencias, y rescata dichos valores en sus manifestaciones artísticas y culturales, lo que es de elogiar y representa una lección de la que se puede aprender.
Se me ocurre como ejemplo Barefoot Gen, un anime que trata (y sin pelos en la lengua) de la tragedia de la bomba atómica en Hirosihima y Nagazaki, vista a través de los ojos de una niña de 6 años y su hermano. Debo admitir que no la he visto completa pero los fragmentos con los que me tope fueron lo suficiente para poder ejemplificar con ella. En ella se trabajan aspectos sociales del periodo de pos-guerra y las imágenes son impactantes (y uno que cree que las batallas de Seiya son violentas). Esta discutida (por su explicito contenido) creación posibilita contender entre diferentes pareceres frente a la temática, lo que aviva el interés y la revisión sobre los hechos en los que se enmarca la historia. Esta visto que el anime no es solo lo que ronda en el imaginario popular argentino y no es para sorprender que existan series que traten temas de esta indole….
En este sentido, así como hay series, películas y/o novelas que tratan temáticas de interés social en profundidad, de sucesos que conmovieron al mundo (cuantas películas hay de la segunda guerra mundial?), las hay de temas complejos o temas que invitan a la reflexión… etc… es exactamente lo mismo con el anime.
Y entonces, me brotó una idea como Atena en la cabeza de Zeus. Le pedí a un amigo que me diera con un hacha en el marote y salió: ¿Por qué no hacer un anime que trate de un fragmento de la historia nacional?.
Se me ocurre entonces el desarrollo animado de la apasionante época de caudillos, la profundidad y multiplicidad de relatos de personas y personajes del periodo, la calidez de los mismos, los múltiples niveles desde los cuales se pudiera apreciar el relato. O bien pudiera ser una revisión del periodo de la independencia. O las crónicas de los héroes / próceres nacionales. O las memorias de habitantes de las pampas durante la revolución de mayo. QUE FLASH!!!!!!!
Clásica, conservadora o revisionista, podría bien no pertenecer en particular a alguna línea de la historiografía argentina. Y si tuviera una inclinación, mejor aun, ya que despertaría el debate y el análisis de la obra. El anime tiene la plasticidad suficiente para poder abordar una historia con personajes cautivantes y polémicos como los propuestos, da la posibilidad de poder leer “entrelineas” una trama, de reflejar la riqueza de texturas y matices que la propia historia aporta y a la vez cautivar de manera tal que la historia nacional pueda ser vivida en la piel de niños, jóvenes, y por que no adultos en el siglo XXI.
Seria una forma diferente de aproximarse a la historia, de manera dinámica, entretenida, pero a la vez compleja y por que no, rica en polémicas. Seria un incentivo para avivar el interés de la historia argentina en una población que ya fue conmovida y atrapada por el género del anime hace tiempo y que aceptaría con brazos abierto una propuesta de este estilo. Constituiría una nueva forma de explorar artísticamente el pasado de la Argentina (y sin dudas original). Porque si bien, al principio, se entendería estar orientada al público joven, seria un llamado a las generaciones adultas a experimentar otro tipo de entretenimiento (es una pena que se pierdan de algo tan bueno solo por prejuicios o desconocimiento). Y por ser nuevo en el mercado argentino posibilitaría que el elemento sorpresa oficie de disparador para futuros emprendimientos.
NO, SI VENDO LA IDEA, ME HAGO MILLONARIO!! Y PODRÍA IR CANTANDO POR LA CALLE: “EL DINERO NO ES TODO, PERO COMO AYUDA……”
miércoles, 26 de noviembre de 2008
De las falacias de los críticos de cine
Si hay alguna casta que ha sido castigada y vilipendiada es la del crítico de cine. Se les ha golpeado una y otra vez, y yo estoy a punto de hacerlo de nuevo. Como dice la célebre frase: "algo habrán hecho". Voy a hablar sobre las falacias que encuentro al leer las valoraciones que hacen de las distintas películas y que como la herramienta retórica que son, su falsedad no disminuye su capacidad para convencer.Sin más preámbulo:
- “Todo tiempo pasado fue mejor”: Consiste en sostener que existen filmes que, si bien fueron hechos por directores de carne y hueso, han trascendido su condición de celuloide (a la manera del héroe que se transforma en dios olímpico gracias a sus hazañas) para convertirse en una especie de piedra filosofal, no sólo por tener la capacidad de transformar en oro el día del ser al que toquen, sino sobre todo porque el método por el que han sido fabricadas se ha perdido en los avatares de la historia. Y creo que esto es peligroso porque implica que Casablanca y el Padrino (por ejemplo) NO PUEDEN SER SUPERADAS, nada de lo que se haga en estas épocas de barbarie efectista puede acercársele ni por asomo a aquellas joyas (que no discuto que lo sean). Sin duda esa idealización del pasado guiada por la nostalgia es la culpable de que ahora se diga que las películas de acción de Vandam y Sigal de los 80 no eran tan malas. ¡Me lleva a la cachetada!
- “Hollywood es el diablo”: cierta numerología indica que Hollywood es el monstruo de 7 cabezas y diez cuernos (o era al revés?) del que habla el Apocalipsis, pues sus números son 666. Pero la principal prueba son los efectos especiales, destinados a robar el alma de los jóvenes, corromper sus pensamientos y (sobre todo) empequeñecer sus cerebros. No creo que porque una película tenga sus millones arriba DEBA ser mala. Puede o no ser una bazofia (Transformers ES una bazofia, por ejemplo), pero eso se determina después y depende del uso que se le dé a los FX. Tampoco creo que el cine independiente sea la panacea. Es cierto que de él provienen ideas originales y propuestas innovadoras, pero suele ser feísta y hasta en ocasiones grotesco.
- “Mientras menos se entienda, mejor”: es decir, mayor confusión equivale a mayor calidad. Es la falacia que llevó a muchos críticos alabar Mulholland Drive del polemiquísimo Señor Lynch. En este momento el crítico promedio me tacharía de ignorante porque a él se le ocurren mil y una explicaciones posibles (a mi también), pero que sentido tiene esto si las explicaciones nunca llegan a abarcar la totalidad de la obra sin fisuras (o no lo hacen sin especular en el mas absoluto vacío) y en ocasiones se contradicen unas otras. En alguna ocasión leí de un estudioso de Dante que las lecturas que se habían hecho a partir del iluminismo de La Divina Comedia, andaban generalmente desencaminadas por ignorar el contexto profundamente católico en el que había sido escrita. No se me malentienda, me gustan las películas que necesitan un poco (o mucha, no hay problema) exégesis, pero no los compendios de disparates entronizados mediante hercúleas racionalizaciones de fanáticos de la confusión y el misticismo. Las buenas películas tienen un discurrir coherente, y si bien pueden ser crípticas a gusto y permitir múltiples lecturas (pero a la manera de capas de cebolla y no “un esto o lo otro”), deben “mostrar todas sus cartas” en algún momento.
- “Si el final es Yekspiriano…”: y no sólo el final, una buena película tiene sufrimiento, mucho dolor y sufrimiento. Si no se suceden escenas cada vez más depresivas, el film es para las masas, está destinado al vulgo, y no merece la consideración de LA ACADEMIA. Bastan dos ejemplos de películas muy infladas hace unos años: Million Dollar Baby y Crash. Si bien son muy buenas películas, están bastante sobrevaloradas, y no puedo evitar la sensación de que es por lo repletas de “emociones humanas” (léase tormento interminable) que se muestran.
- “El ocaso de los ídolos”: o como criticar cine con el martillo. Se trata de “la nueva película del director X no es ni de lejos tan buena como la clásica Y, y de hecho es bastante pedorra”. Estoy pensando en el pobre de Shyalaman. La Dama en el Agua fue una película muy peculiar (a mi me fascinó) y no me sorprendió ver que fuera tan incomprendida, la crítica la vapuleo sin misericordia. Pero el colmo fue “The Happening”, la que con sus errores (sobre todo de casting) y todo, era una buena película, pero me dio la impresión que esta vez nadie hizo el más mínimo esfuerzo por comprenderla, y que la visita al cine fue un mero trámite para sacarle el cuero. Pero claro, nos encanta echar en cara a la gente sus errores, más bien es un deber, entonces si alguien no los tiene, ¡hay que inventarlos! No estoy proponiendo la perfección (ni martirio) de Shyalaman, sólo lo utilizo como ejemplo de cómo se busca crucificar a un director que “ya no es lo que era”.
Sin ser una lista exhaustiva, me parece que abarca las principales falacias que he percibido. Vale aclarar que el espectador ocasional promedio también tiene sus falacias, pero estas son mas burdas: “La película está buenísima porque tiene mucha violencia/sangre/explosiones/chicas semidesnudas con autos supertuneados que van a 30.000 km. por hora” o bien “Es un embole porque hablan mucho/no se entiende/no está Ben Stiller haciendo muecas para indicarnos que tenemos que reirnos”.
En fin, como decía mi tía abuela: “¿Che le va chaché?”
sábado, 22 de noviembre de 2008
La “infranqueable” barrera al entendimiento del arte abstracto o como desperdiciar crayones.
Comencé a preguntarme sobre la aparente dificultad que se evidencia en el hombre posmoderno en relación al arte abstracto. Cuál es la verdadera limitación; por qué lo que a algunos individuos les parece una “obra maestra” a otros, sencillamente, una porquería?. Se debe acaso a una limitación en cuanto al entrenamiento académico? O es el resultado de la corrosión postmoderna?
Es innegable la marca que la tecnología y la imagen han dejado en la humanidad de hoy. El ser humano en estos tiempos enmascara una incapacidad para apreciar el arte. Pareciera sufrir una especie de agobio de imágenes, sobrecargado o invadido por la tecnología, lo que se traduce en una aparente dificultad para distinguir una reproducción de una obra de arte.
Hombre light, incapaz de ver o comprender lo complejo. Estéril de recursos sensibles, inconmovible y banal, solo aguarda a que los medios calientes continúen con la difusión de información en "alta definición", sirviéndole las respuestas y los significados en bandeja de plata, sin necesidad de procesar, solo absorber, “confortablemente adormecidos”. Es cierto que las masas tienen la oportunidad de acceder a una reproducción, una copia u simulación de arte, pero no cuentan con lo necesario para entender una verdadera obra.
Sin embargo, la limitación del entendimiento no solo yace en la falta de cultura o en el confortable estancamiento de la humanidad, sino que también es intrínseco al propio arte, oculto y latente en su mismidad y origen, "naciéndolo" y a la vez "muriéndolo" (Galiano) en el mismo acto, para el común de la gente.
En los periodos precedentes de la humanidad los criterios para definir el arte eran concretos y claros. Un artista era un artesano y era juzgado por su intelecto e imaginación. El arte antiguo era notado y distinguido de lo que no lo era por los criterios de la escuela (Taller de Arte) y era posible discriminar lo que era virtuoso, llamativo, interesante, amado u odiado. De ello se desprende que el lenguaje o código utilizado para comprender lo que se “lee” en una obra era entendido por todos, manejado por el vulgo (en mayor o menor medida) y letrados, por lo que el mensaje, que comunicaba el artesano, llegaba a buen puerto.
Hoy, si bien se pueden distinguir criterios sobre los cuales juzgar qué es una obra excelsa y qué una baratija, la “barrera” a la que me refiero tiene lugar en parte porque el arte abstracto ha cambiado el código.
Su discurso es encriptado, elitista y me atrevo a decir sectario. Su mensaje no es tal (de hecho, se esfuerza por no serlo), dificultando la posible construcción de significado, (si es que cabria alguna), dejando solo ruido en la comunicación. Pero a la vez es inherente a su fin, es decir, no imita ni representa directamente la realidad exterior (la niega), esto sucede tanto si el artista reniega de la inspiración en la realidad como si el tema se plantea como indescifrable. Es el rechazo a lo anecdótico o a cualquier significado que no fuera el de la pintura misma. Es una reacción al lenguaje artístico conocido. Estos son los mismos principios que lo fundan, y como ya dije, lo condenan al descalificatorio rechazo del común de la gente.
Se puede decir que entonces, al hombre actual, no le queda nada, nada mas que lo insignificable, lo intraducible, solo la muy real sensación de que aquello que se le presenta, no es arte. No hay código en común, no hay entendimiento. Por ende, se obtiene como resultado que el trabajo de un artista sea indistinguible de los garabatos de cualquiera.
Es innegable la marca que la tecnología y la imagen han dejado en la humanidad de hoy. El ser humano en estos tiempos enmascara una incapacidad para apreciar el arte. Pareciera sufrir una especie de agobio de imágenes, sobrecargado o invadido por la tecnología, lo que se traduce en una aparente dificultad para distinguir una reproducción de una obra de arte.
Hombre light, incapaz de ver o comprender lo complejo. Estéril de recursos sensibles, inconmovible y banal, solo aguarda a que los medios calientes continúen con la difusión de información en "alta definición", sirviéndole las respuestas y los significados en bandeja de plata, sin necesidad de procesar, solo absorber, “confortablemente adormecidos”. Es cierto que las masas tienen la oportunidad de acceder a una reproducción, una copia u simulación de arte, pero no cuentan con lo necesario para entender una verdadera obra.
Sin embargo, la limitación del entendimiento no solo yace en la falta de cultura o en el confortable estancamiento de la humanidad, sino que también es intrínseco al propio arte, oculto y latente en su mismidad y origen, "naciéndolo" y a la vez "muriéndolo" (Galiano) en el mismo acto, para el común de la gente.
En los periodos precedentes de la humanidad los criterios para definir el arte eran concretos y claros. Un artista era un artesano y era juzgado por su intelecto e imaginación. El arte antiguo era notado y distinguido de lo que no lo era por los criterios de la escuela (Taller de Arte) y era posible discriminar lo que era virtuoso, llamativo, interesante, amado u odiado. De ello se desprende que el lenguaje o código utilizado para comprender lo que se “lee” en una obra era entendido por todos, manejado por el vulgo (en mayor o menor medida) y letrados, por lo que el mensaje, que comunicaba el artesano, llegaba a buen puerto.
Hoy, si bien se pueden distinguir criterios sobre los cuales juzgar qué es una obra excelsa y qué una baratija, la “barrera” a la que me refiero tiene lugar en parte porque el arte abstracto ha cambiado el código.
Su discurso es encriptado, elitista y me atrevo a decir sectario. Su mensaje no es tal (de hecho, se esfuerza por no serlo), dificultando la posible construcción de significado, (si es que cabria alguna), dejando solo ruido en la comunicación. Pero a la vez es inherente a su fin, es decir, no imita ni representa directamente la realidad exterior (la niega), esto sucede tanto si el artista reniega de la inspiración en la realidad como si el tema se plantea como indescifrable. Es el rechazo a lo anecdótico o a cualquier significado que no fuera el de la pintura misma. Es una reacción al lenguaje artístico conocido. Estos son los mismos principios que lo fundan, y como ya dije, lo condenan al descalificatorio rechazo del común de la gente.
Se puede decir que entonces, al hombre actual, no le queda nada, nada mas que lo insignificable, lo intraducible, solo la muy real sensación de que aquello que se le presenta, no es arte. No hay código en común, no hay entendimiento. Por ende, se obtiene como resultado que el trabajo de un artista sea indistinguible de los garabatos de cualquiera.
viernes, 14 de noviembre de 2008
El objetivismo en las series de investigación "americanas"
Todos conocen a alguno de aquellos afamados investigadores europeos como Sherlock Holmes, Hercules Poirot o Auguste Dupin que armados solo con su poderoso (o cuasi omnisciente) intelecto, eran capaces de resolver cualquier misterio. Sin embargo, los crímenes difíciles de resolver han cruzado el charco en este nuevo milenio, y la razón sola ya no puede resolver los crímenes como lo hacían aquellos inspectores modernos (en el más amplio sentido de la palabra).
La razón de ninguna forma es omnipotente, pero hay algo que si lo es: la tecnología. Estoy pensando en series como CSI, Bones o NCIS (pero sobre todo la primera), en las que maquinas de tropecientos millones de dólares y una pizca de astucia son todo lo que se necesita para conocer LA VERDAD. Así, la génesis que para Derrida es imposible de reconstruir, se vuelve accesible. “Hay que dejar hablar a la evidencia”, espiritismo posmoderno, necromantes computarizados, que son capaces de convertir una serie de objetos cotidianos en una historia con principio, nudo y desenlace. Parafraseando a Einstein ellos dirían que “la evidencia no se crea ni se destruye, solo se transforma”.
Mi critica no es solo hacia esta fe desmedida en la tecnología (que tampoco puede eludir su herencia modernista), sino la misma idea de que un suceso ocurrido fue en si mismo VERDADERO, independientemente de cualquier otra cosa y que puede ser posteriormente reensamblado y observado a gusto, sin por ello sufrir corrupción ni macula de ningún tipo.
En los poquísimos casos en que estos superinvestigadores-cyborgs cometen errores, estos se deben a que alguno de ellos no fue lo suficientemente suspicaz, no se recolectaron suficientes evidencias o porque estas fueron alteradas por el factor humano, pero jamás se cuestiona el principio de que el conocimiento absoluto es posible de ser alcanzado por medios técnicos.
Física, electrónica y química de punta son plato de todos los días para los gringos, pero sistemas complejos, teoría del caos y construccionismo… “güa iu tolkin abaut?”.Y no creo que se deba solamente a aquel ideal del superhéroe infalible que encarna todos los valores americanos (¿alguien dijo Superman?) como la justicia, el honor y por sobre todo la superioridad yankie frente a cualquier otra nación y/o etnia. Creo que la principal razón que subyace a este absolutismo es la necesidad de mantener pilares inmutables como son los Derechos Humanos, la Constitución y el maniqueísmo (esta vez lo escuché…alguien dijo “eje del mal”) que son los que sostienen al fin y al cabo a esta sociedad (y según el Tío Sam, a todo el mundo).
La razón de ninguna forma es omnipotente, pero hay algo que si lo es: la tecnología. Estoy pensando en series como CSI, Bones o NCIS (pero sobre todo la primera), en las que maquinas de tropecientos millones de dólares y una pizca de astucia son todo lo que se necesita para conocer LA VERDAD. Así, la génesis que para Derrida es imposible de reconstruir, se vuelve accesible. “Hay que dejar hablar a la evidencia”, espiritismo posmoderno, necromantes computarizados, que son capaces de convertir una serie de objetos cotidianos en una historia con principio, nudo y desenlace. Parafraseando a Einstein ellos dirían que “la evidencia no se crea ni se destruye, solo se transforma”.
Mi critica no es solo hacia esta fe desmedida en la tecnología (que tampoco puede eludir su herencia modernista), sino la misma idea de que un suceso ocurrido fue en si mismo VERDADERO, independientemente de cualquier otra cosa y que puede ser posteriormente reensamblado y observado a gusto, sin por ello sufrir corrupción ni macula de ningún tipo.
En los poquísimos casos en que estos superinvestigadores-cyborgs cometen errores, estos se deben a que alguno de ellos no fue lo suficientemente suspicaz, no se recolectaron suficientes evidencias o porque estas fueron alteradas por el factor humano, pero jamás se cuestiona el principio de que el conocimiento absoluto es posible de ser alcanzado por medios técnicos.
Física, electrónica y química de punta son plato de todos los días para los gringos, pero sistemas complejos, teoría del caos y construccionismo… “güa iu tolkin abaut?”.Y no creo que se deba solamente a aquel ideal del superhéroe infalible que encarna todos los valores americanos (¿alguien dijo Superman?) como la justicia, el honor y por sobre todo la superioridad yankie frente a cualquier otra nación y/o etnia. Creo que la principal razón que subyace a este absolutismo es la necesidad de mantener pilares inmutables como son los Derechos Humanos, la Constitución y el maniqueísmo (esta vez lo escuché…alguien dijo “eje del mal”) que son los que sostienen al fin y al cabo a esta sociedad (y según el Tío Sam, a todo el mundo).
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Manifiesto Magistral
Si hay algo que me choca, son los blogs. Se publican opiniones, se discuten personas o gustos y se busca crear un clima aséptico e inodoro.
Con las opiniones no se crece: "cada opinión es tan válida como su contraria", "cada uno puede opinar como quiera", y la mejor, "no opinararás igual que yo, pero tenés que respetar mi opinión". Las opiniones no se refutan ni confirman, son mónodas, islas, ideas que se estancan y mueren en su autocomplacencia. Estoy mas interesado en discutir, en criticar (ambas en el sentido mas pacífico y constructivo posible) lo que en mi experiencia, resulta mucho mas provechoso.
Hablar sobre personas es aburrido, y como el clima, es un tema que no se agota, pero tampoco llega a ningún lado: "¿cual es tu deporte favorito?", "¿cuantas parejas has tenido?", temas intrasendentes, hablar por hablar, pero no comunicación. El fútbol y las parejas son temas interesantes, discutamos sobre ellos, pero no sobre lo que gusta o no, sobre lo que hice o no hice, sobre si conozco a alquién que tiene o no tiene.
El relativismo redunda en pluralismo (o al revés?) y la máxima absoluta es "prohibido prohibir", entonces es impresindible no pensar distinto, o si este es el caso, no manifestarlo, "no vaya a ser que hablando de política o religión se pueda ofender alguién", "no vaya a ser que lo que me dijeron pueda hacerme reflexionar y cambie mi posición que tan cómoda me resulta". El respeto, el verdadero respeto va de la mano con la humildad para saber que mi postura no es mejor que la de otro sólo por ser mía.
No escribo para nadie, este blog puede ser productivo o no, popular o solitario, pero ojalá que pueda ayudar a alguien, por lo menos a mí.
Con las opiniones no se crece: "cada opinión es tan válida como su contraria", "cada uno puede opinar como quiera", y la mejor, "no opinararás igual que yo, pero tenés que respetar mi opinión". Las opiniones no se refutan ni confirman, son mónodas, islas, ideas que se estancan y mueren en su autocomplacencia. Estoy mas interesado en discutir, en criticar (ambas en el sentido mas pacífico y constructivo posible) lo que en mi experiencia, resulta mucho mas provechoso.
Hablar sobre personas es aburrido, y como el clima, es un tema que no se agota, pero tampoco llega a ningún lado: "¿cual es tu deporte favorito?", "¿cuantas parejas has tenido?", temas intrasendentes, hablar por hablar, pero no comunicación. El fútbol y las parejas son temas interesantes, discutamos sobre ellos, pero no sobre lo que gusta o no, sobre lo que hice o no hice, sobre si conozco a alquién que tiene o no tiene.
El relativismo redunda en pluralismo (o al revés?) y la máxima absoluta es "prohibido prohibir", entonces es impresindible no pensar distinto, o si este es el caso, no manifestarlo, "no vaya a ser que hablando de política o religión se pueda ofender alguién", "no vaya a ser que lo que me dijeron pueda hacerme reflexionar y cambie mi posición que tan cómoda me resulta". El respeto, el verdadero respeto va de la mano con la humildad para saber que mi postura no es mejor que la de otro sólo por ser mía.
No escribo para nadie, este blog puede ser productivo o no, popular o solitario, pero ojalá que pueda ayudar a alguien, por lo menos a mí.
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