Todos conocen a alguno de aquellos afamados investigadores europeos como Sherlock Holmes, Hercules Poirot o Auguste Dupin que armados solo con su poderoso (o cuasi omnisciente) intelecto, eran capaces de resolver cualquier misterio. Sin embargo, los crímenes difíciles de resolver han cruzado el charco en este nuevo milenio, y la razón sola ya no puede resolver los crímenes como lo hacían aquellos inspectores modernos (en el más amplio sentido de la palabra).
La razón de ninguna forma es omnipotente, pero hay algo que si lo es: la tecnología. Estoy pensando en series como CSI, Bones o NCIS (pero sobre todo la primera), en las que maquinas de tropecientos millones de dólares y una pizca de astucia son todo lo que se necesita para conocer LA VERDAD. Así, la génesis que para Derrida es imposible de reconstruir, se vuelve accesible. “Hay que dejar hablar a la evidencia”, espiritismo posmoderno, necromantes computarizados, que son capaces de convertir una serie de objetos cotidianos en una historia con principio, nudo y desenlace. Parafraseando a Einstein ellos dirían que “la evidencia no se crea ni se destruye, solo se transforma”.
Mi critica no es solo hacia esta fe desmedida en la tecnología (que tampoco puede eludir su herencia modernista), sino la misma idea de que un suceso ocurrido fue en si mismo VERDADERO, independientemente de cualquier otra cosa y que puede ser posteriormente reensamblado y observado a gusto, sin por ello sufrir corrupción ni macula de ningún tipo.
En los poquísimos casos en que estos superinvestigadores-cyborgs cometen errores, estos se deben a que alguno de ellos no fue lo suficientemente suspicaz, no se recolectaron suficientes evidencias o porque estas fueron alteradas por el factor humano, pero jamás se cuestiona el principio de que el conocimiento absoluto es posible de ser alcanzado por medios técnicos.
Física, electrónica y química de punta son plato de todos los días para los gringos, pero sistemas complejos, teoría del caos y construccionismo… “güa iu tolkin abaut?”.Y no creo que se deba solamente a aquel ideal del superhéroe infalible que encarna todos los valores americanos (¿alguien dijo Superman?) como la justicia, el honor y por sobre todo la superioridad yankie frente a cualquier otra nación y/o etnia. Creo que la principal razón que subyace a este absolutismo es la necesidad de mantener pilares inmutables como son los Derechos Humanos, la Constitución y el maniqueísmo (esta vez lo escuché…alguien dijo “eje del mal”) que son los que sostienen al fin y al cabo a esta sociedad (y según el Tío Sam, a todo el mundo).
viernes, 14 de noviembre de 2008
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1 comentario:
y heman????
olimpia
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