miércoles, 18 de noviembre de 2009

Caballos de Metal

La industria del marketing y el énfasis en la imagen, propia de estos tiempos postmodernos, ha hecho buen uso de la semiótica de los colores, formas y palabras que conforman un mensaje publicitario. Caminando por la calle y viendo los coches se me ocurrió la idea de escribir sobre las escuderías de autos.
La antigua simbología heráldica de las casas nobles europeas sigue latente en la trompa de cada coche a la vuelta de la esquina. Revisando la historia de muchas empresas de automóviles podemos ver como hicieron uso de dicha simbología.
Así como los blastones y banderas tenían como objeto destacar un nombre, un origen, así como la insignia de aquello que pudiera inspirar coraje en los hombres en el campo de batalla de antaño, de la misma manera, los creadores de las mas sobresalientes empresas de automóviles buscaron que sus productos tuvieran un lugar destacable en el campo de batalla del mercado y marcaron sus productos con sellos que les permitieran anunciar la fuerza, belleza y poder de sus producciones. Para ello se hicieron con símbolos que representan a antiguos dioses o naciones que expresan cada una de las cualidades anunciadas.
Como por ejemplo, Land Rover. ¿Qué hace un barco vikingo en el logotipo de un fabricante inglés de coches?! La razón es la heroicidad y fuerza de quienes, hace ya mil años, surcaban el océano Atlántico con sus barcos ligeros. (El emblema es la proa y la vela extendida de uno de ellos). O Maserati, que tiene en su escudo un tridente, un arma de la antigüedad, era la herramienta de Neptuno y representaba toda su fuerza y poder.
Muchas están cargadas de cierto misticismo, como Mazda. Su nombre es una mezcla del nombre del fundador, Jyujiro Matsuda, y el dios asirio Mazda. El logo de la marca ha cambiado mucho. El último, representa dos alas extendidas. Casualidad o no, hace 3.500 años, el símbolo de Mazda -el dios único de la religión asiria, o zoroastrismo- también fueron dos alas extendidas.
Tal como si fuera la descripción de un escudo nobiliario, muchas empresas anuncian un determinando dominio en particular, marcando su procedencia. Como BMW: el logotipo de la marca simboliza una hélice en movimiento con el azul del cielo de fondo, a su vez representa los colores de la bandera bávara. O Porsche: el emblema de la marca es la mezcla de dos escudos y ha permanecido intacto desde su primer modelo de producción. Los escudos superpuestos son el de la ciudad de Stuttgart, un caballo, y el de la región de Baden Württemberg, formado por franjas rojas y negras y astas de ciervo
Un claro ejemplo de cómo las estrategias de publicidad echaron mano sobre toda esta simbología fue Jaguar: su figura esta pensada para transmitir la gracilidad, elegancia y fuerza de este felino a sus coches.
Otro es el caso de los hijos del creador de Mercedes- Benz: quisieron dejar su impronta familiar. Recordaron que su padre había pintado una estrella de tres puntas sobre su casa en una postal. En ella, decía que la estrella, símbolo de su ambición por crear un motor que impulsara por tierra, mar y aire, brillaría algún día sobre su factoría.
Muchas de estas empresas tienen una clara impronta y ascendencia noble sin más, insuflando a sus creaciones los emblemas de la casta que los vio nacer, anunciando elite y arte por donde sus rodados se encuentren. Ejemplos claro son:
Alfa Romeo: lleva en su logo los símbolos de la ciudad de Milán: la cruz roja sobre fondo blanco y la serpiente devorando una figura humana, -el hijo de un sarraceno-, emblema a su vez de la familia Visconti y herencia de la época de las cruzadas.
Ferrari: el conde Francesco Baracca fue el Barón Rojo italiano durante la Primera Guerra Mundial. En su avión llevaba pintado el emblema de los Baracca: un caballo negro levantado sobre sus patas traseras con la crin al viento. Desde 1929 ya se podía ver sobre los coches el famoso cavallino, al que Enzo decidió cambiar el fondo a amarillo, el color oficial de la ciudad de Modena, donde había nacido y decidió fundar su compañía.
Peugeot: la familia Peugeot representa a la aristocracia industrial francesa. La empresa utiliza el león como símbolo, que también es el escudo de la región de Franche-Comté, de donde procedían los Peugeot
Dioses antiguos, misticismo, ambición, poder, emblemas nobles, aristocracia, elite y arte vagan por las calles de las ciudades en estos tiempos postmodernos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que barbaro , nunca se me hubiera ocurrido pensar que el leon de mi peugeot tenia semejante historia.