Mi estimadisimo amigo Rumblen ha querido colaborar con Disertaciones elaborando un elogiable y muy polémico post. Este no necesariamente representa la opinión de nuestro blog, pero las discusiones tendrán lugar en los comentarios. Sin mas, reproduzco fielmente el post tal y como me fue entregado:
El helado... cuánta controversia genera. Muchas veces hemos invitado a alguien a “tomar un helado” o hemos sido invitados, quizás con intenciones encubiertas o por el simple hecho de compartir el instante.
Afortunadamente, por estas épocas, el helado se convirtió en un momento (¿?) que no conoce de estaciones del año ni horarios del día. Es lugar y tiempo de disipar dudas, matar contradicciones y desmitificar algunas pseudoteorías entorno al helado. Tenemos que volver a lo que fue, para no perder lo que somos.
Los años neoliberales de los 80 y 90 trajeron consigo la globalización, lo que hizo que se proliferaran varias cadenas comerciales, entre ellas las de helados. Consigo vinieron los envíos a domicilio y las promociones de kilos y kilos de helado. Señoras y señores: el helado no es un postre, se toma en la heladería.
La metamorfosis en el arte de tomar helados hizo gala de la producción posfordista. Culpa tienen Freddo, Grido y todas esas mentiras del capitalismo. Amigos y amigas: el helado es artesanal, y el lugar es la heladería “del barrio”. Dios, Alá y Buda bendigan a las heladerías de barrio.
Algo aberrante sufrimos los que amamos al helado de la heladería del barrio: asistimos a una situación en la que nuestro amado helado recibe nombres como “super-mega pinito” “ultra-cucuruchón de chocolate” y esos nombres nada ingeniosos que alguna hamburguesería conocida comenzara dándole a sus productos… Patrañas!!! El helado no merece ese maltrato! El helado es helado, y se toma en cucurucho, en el común. Nada de mentiras de vasitos o cucuruchos dulces con borde de maní.
Y ahora, los gustos… se han inventado por doquier sabores y nombres rarísimos. Desde fernet con Coca (un insulto a nuestro amigo Branca y a la bebida imperialista más rica que existe), pasando por el de zanahoria y terminando en crema del cielo!!... no quiero ser conservador, pero dadas las circunstancias, el helado, que tantos momentos lindos nos ha regalado y a tanta gente ha unido, merece ser tratado y ubicado en el lugar que corresponde. Esta sociedad debe reivindicar la posición del helado, que no distingue clases sociales ni colores políticos.
Este post es en defensa del helado clásico, artesanal y en cucurucho…
HASTA LA VICTORIA POR EL HELADO, SIEMPRE!!
Tte. Gral. Rumblem
Colaborador DISERTACIONES MAGISTRALES
Afortunadamente, por estas épocas, el helado se convirtió en un momento (¿?) que no conoce de estaciones del año ni horarios del día. Es lugar y tiempo de disipar dudas, matar contradicciones y desmitificar algunas pseudoteorías entorno al helado. Tenemos que volver a lo que fue, para no perder lo que somos.
Los años neoliberales de los 80 y 90 trajeron consigo la globalización, lo que hizo que se proliferaran varias cadenas comerciales, entre ellas las de helados. Consigo vinieron los envíos a domicilio y las promociones de kilos y kilos de helado. Señoras y señores: el helado no es un postre, se toma en la heladería.
La metamorfosis en el arte de tomar helados hizo gala de la producción posfordista. Culpa tienen Freddo, Grido y todas esas mentiras del capitalismo. Amigos y amigas: el helado es artesanal, y el lugar es la heladería “del barrio”. Dios, Alá y Buda bendigan a las heladerías de barrio.
Algo aberrante sufrimos los que amamos al helado de la heladería del barrio: asistimos a una situación en la que nuestro amado helado recibe nombres como “super-mega pinito” “ultra-cucuruchón de chocolate” y esos nombres nada ingeniosos que alguna hamburguesería conocida comenzara dándole a sus productos… Patrañas!!! El helado no merece ese maltrato! El helado es helado, y se toma en cucurucho, en el común. Nada de mentiras de vasitos o cucuruchos dulces con borde de maní.
Y ahora, los gustos… se han inventado por doquier sabores y nombres rarísimos. Desde fernet con Coca (un insulto a nuestro amigo Branca y a la bebida imperialista más rica que existe), pasando por el de zanahoria y terminando en crema del cielo!!... no quiero ser conservador, pero dadas las circunstancias, el helado, que tantos momentos lindos nos ha regalado y a tanta gente ha unido, merece ser tratado y ubicado en el lugar que corresponde. Esta sociedad debe reivindicar la posición del helado, que no distingue clases sociales ni colores políticos.
Este post es en defensa del helado clásico, artesanal y en cucurucho…
HASTA LA VICTORIA POR EL HELADO, SIEMPRE!!
Tte. Gral. Rumblem
Colaborador DISERTACIONES MAGISTRALES
5 comentarios:
Si si si!! viva el helado artesanal, ese...el clasico, el que tiene el verdadero gusto de helado y no de una pseudo crema que paso por quinientos engranajes y saborizantes que le aportan un sabor horriblemente artificial y lo menos que tiene es gusto a crema...adonde quedo la diferencia entre el helado de frutilla a la crema y el de cereza a la crema?!...ahora son casi lo mismo!!.....apoyo 1000% este post!!!!
les deseo unos lindos, helados, cremosos y artesanales momentos!!!
Mi estimado Rumblem, usted ignora el devenir dialectico del helado: este surgió como una aberración, pero luego se hicieron tortas heladas y bebidas con helado, para luego tener lugar sabores de helado de torta y de bebidas. "Lo que es racional se hace real, y lo que es real se hace racional" Hegel.
Kookypants
"Nada cambia, todo permanece"... (gracias Gloryta por el apoyo!)
El helado es digno de Parménides, no de Heráclito y las mentiras dialécticas y confusas de Hegel... el helado es como el juguete, que no murió ni va a morir... su cricifixión lo ha puesto en lo más alto del Olimpo.
Fue muy griego todo mi comentario!
Rumblen
Y aunque este pedido vaya en contra de la "permanencia", debo decir que este blog clama por una renovación mas asidua...
Si, ya se que hay que renovar mas, es que internet no me funcaba. Putéen a arnet, no a mí. Y de paso este período sirvió para darle una oportunidad a post anteriores.
Atte, su servidor, Cap'n Kookypants
Hola,mi nombre es Hannah Webster.Me gusto la nota de las tribus.Personalmente yo ya estoy podrida de las benditas tribus!Cuando yo era adolescente no existian(no porque no estuvieran,sino porque todavia a nadie se le habia ocurrido darle un nombre tan estupido como ese!),solamente estaban los chetos y los clasicos negros cuarteteros que siempre han sido un habitue en esta ciudad.Claro que una pequeñisima porcion de la sociedad la constituian gente como yo que le gustaban "otras cosas",que viviamos en la parte a oscuras y no en "todo lo que toca el sol"(citando las celebres palabras de Mufasa del Rey Leon,jaja).Es decir,eramos gente feliz,es mas,eramos especiales por tener nuestros gustos tan personalizados;en cambio ahora,existen una docena de tribus por cada metro cuadrado,y encima siempre hay algun gil que se le ocurre inventar una nueva.Estas cosas son las que a veces provocan que quiera realizar la "Exclamacion de Atena" en medio del Patio Olmos,pero claro que necesitaria de dos locos mas que se me unieran.Guarda que si los busco capaz los encuentro...En fin,esto de las tribus no es mas que la ultima idiotez de moda,y como toda moda en cualquier momento se va a esfumar,claro que ahi es cuando surge otra mas ridicula todavia,pero bueno,no se puede tener todo en la vida!Si fuera asi,yo tendria un Eva y no tendria que tomar un colectivo nunca mas en la vida,tambien creo que estaria casada con Tom Welling de Smallville,umm...eso es mejor que el Eva creo,jaja.Bueno,nos vemos la proxima vez que deje mi opinion aqui.Por cierto el blog esta buenisiiiiiiiiiimo,sigan asi,gente como ustedes hacen la diferencia!
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